La construcción del tren México-Querétaro, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la región, ha comenzado a impactar de manera directa a la comunidad educativa local. De acuerdo con autoridades estatales, se han identificado al menos 85 escuelas aledañas a la obra, las cuales albergan a aproximadamente 13,500 estudiantes que podrían verse afectados por los trabajos de construcción, especialmente en el tramo que cruza Avenida Corregidora norte. Los padres de familia y directivos de estos planteles han expresado su preocupación ante la posibilidad de que las clases presenciales deban interrumpirse o trasladarse a modalidad a distancia, dependiendo del avance y la magnitud de las obras que, según estimaciones, tendrán una duración de entre cuatro y seis meses en esta importante vialidad.
Eric Gudiño Torres, secretario de Gobierno del estado, indicó que la decisión sobre la modalidad de las clases se tomará conforme avance la construcción y en coordinación con las autoridades educativas. “Lo primordial es garantizar la seguridad de los estudiantes, docentes y personal administrativo. Estamos en constante comunicación con las escuelas para evaluar los riesgos y necesidades particulares de cada una”, señaló en entrevista. Gudiño Torres subrayó que la reubicación temporal o la adopción de clases en línea son opciones que se están valorando, aunque por el momento no se ha definido una medida generalizada para todos los planteles afectados.
La obra, que contempla el retiro de puentes como el de El Cerrito y la construcción de pasos a desnivel, ha generado inquietud entre los habitantes de la zona, quienes ya anticipan congestionamientos viales y dificultades de movilidad. El retiro del puente de El Cerrito, en particular, ha sido señalado como un factor que podría crear un cuello de botella en una de las principales arterias de la ciudad. Las autoridades municipales han anunciado que en los próximos días se dará a conocer un plan de movilidad integral para mitigar los efectos en el tránsito y asegurar el acceso a las escuelas, hospitales y comercios ubicados en los alrededores de la obra.
Ante este panorama, la Secretaría de Educación del estado ha comenzado a trabajar en posibles esquemas de educación a distancia, tomando como referencia la experiencia acumulada durante la pandemia de COVID-19. “Tenemos la infraestructura y la capacitación necesaria para migrar a clases virtuales en caso de ser necesario, pero la decisión final se tomará priorizando el bienestar y el aprendizaje de los estudiantes”, explicó una fuente consultada. Los docentes han sido convocados a recibir actualizaciones sobre herramientas digitales y metodologías de enseñanza remota, mientras que los padres de familia han solicitado claridad y anticipación en la comunicación de cualquier cambio en la modalidad escolar.
El impacto de la obra del tren México-Querétaro no se limita al ámbito educativo, sino que también representa un reto para la convivencia urbana y la organización cotidiana de miles de familias. Comerciantes y vecinos de la zona han pedido apoyo para mantener la seguridad y la movilidad durante los meses que duren los trabajos. Por su parte, el gobierno estatal ha reiterado su compromiso de mantener informada a la ciudadanía y de implementar medidas que reduzcan al mínimo las afectaciones. “Entendemos la magnitud de este proyecto y los retos que implica, pero confiamos en que los beneficios a largo plazo, en términos de conectividad y desarrollo económico, serán superiores a las molestias temporales”, concluyó Gudiño Torres.





