Un operativo conjunto encabezado por autoridades federales resultó en la detención de siete personas y el aseguramiento de ocho pipas presuntamente utilizadas para la extracción ilegal de agua potable, durante cateos simultáneos realizados en los municipios de San Juan del Río y Querétaro. Las acciones fueron implementadas en respuesta a denuncias ciudadanas que alertaron sobre actividades irregulares en diferentes puntos de la región, sumando esfuerzos de diversas instancias para combatir este delito que afecta directamente a las comunidades y al medio ambiente.
Según informes proporcionados por la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de San Juan del Río, una de las principales intervenciones se realizó en la comunidad de Santa Cruz Nieto. En este lugar, autoridades federales y estatales inspeccionaron un predio señalado por habitantes de la zona, quienes reportaron la presencia constante de camiones tipo pipa y movimientos sospechosos que apuntaban a la extracción clandestina de agua. El operativo incluyó la revisión detallada de instalaciones y vehículos, con el objetivo de recabar pruebas y asegurar el recurso extraído de manera ilegal.
La Fiscalía General de la República (FGR) lideró el despliegue, apoyada por personal del Ejército Mexicano, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y corporaciones de seguridad estatales y municipales. Esta coordinación permitió la ejecución simultánea de varios cateos, incrementando la eficacia del operativo y minimizando la posibilidad de fuga de los presuntos responsables. El aseguramiento de las ocho pipas representa un golpe significativo a las redes que se dedican a la explotación ilegal de agua potable en la entidad.
Durante las diligencias, personal especializado de la Conagua realizó inspecciones técnicas para determinar el origen de las tomas y verificar posibles afectaciones a la infraestructura hidráulica y a los mantos acuíferos de la región. Se busca establecer si las conexiones ilegales provocaron deterioro en el sistema de abastecimiento local, así como cuantificar el volumen de agua extraído sin autorización. Las autoridades recalcaron la importancia de estos procedimientos para proteger los recursos hídricos y garantizar su disponibilidad para la población.
La extracción ilegal de agua es una problemática creciente que preocupa a las autoridades, especialmente en zonas donde la disponibilidad del recurso es limitada y existe una alta demanda para consumo humano, agrícola e industrial. Por este motivo, las dependencias federales han intensificado las labores de vigilancia y supervisión, implementando operativos coordinados y fortaleciendo la colaboración con la ciudadanía. Los detenidos y los vehículos asegurados quedaron a disposición de las instancias competentes, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance de la operación y la posible implicación de más personas en esta red de extracción clandestina.





