El inicio de las obras del Tren México-Querétaro está a punto de cambiar la movilidad entre la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo y Querétaro. Este ambicioso proyecto, largamente esperado por miles de personas que a diario transitan por la saturada autopista México-Querétaro, pretende convertirse en un parteaguas para los trenes de pasajeros en el país. Además de aliviar la congestión vehicular, se perfila como el punto de partida para el desarrollo de una red ferroviaria de pasajeros que conecte el centro con el norte de México. El Gobierno Federal, consciente de la importancia de esta nueva alternativa de transporte, ya ha dado a conocer detalles clave sobre las estaciones y los precios proyectados para los usuarios.
El recorrido del Tren México-Querétaro atravesará cuatro entidades federativas, conectando estratégicamente puntos neurálgicos de cada estado. Las estaciones principales que formarán parte de la ruta serán Buenavista, en la Ciudad de México; Huehuetoca, en el Estado de México; Tula, en Hidalgo; San Juan del Río, el Aeropuerto Internacional de Querétaro y Ciudad de Querétaro. La estación Buenavista destacará por su conexión con diversos medios de transporte, como el Metro, Metrobús y la Línea 1 del Tren Suburbano, facilitando así el acceso de pasajeros provenientes de diferentes partes de la capital y el área metropolitana, además de ofrecer conexión directa hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Además de las estaciones comerciales, el proyecto contempla la instalación de subestaciones para atender las necesidades de movilidad en regiones agrícolas y comunidades intermedias. Entre las paradas adicionales se encuentran Polotitlán, Nopala y Pedro Escobedo, lo que permitirá una mayor cobertura y acceso al tren para poblaciones que tradicionalmente han estado alejadas de grandes servicios de transporte. Esta característica no solo facilitará el traslado de personas, sino que también podría impulsar la economía local y la integración regional a través de la mejora de la conectividad y la movilidad.
En cuanto a los tiempos y precios, se estima que el Tren México-Querétaro tardará aproximadamente dos horas en cubrir la distancia total bajo condiciones normales, una cifra significativamente menor a las hasta seis horas que puede tomar el trayecto en carretera en días de tráfico intenso. El costo estimado del boleto rondaría los 200 pesos, aunque se prevé la existencia de distintos tipos de boletos cuyo precio dependerá de la distancia recorrida y las estaciones de origen y destino. Este enfoque flexible permitirá que tanto viajeros frecuentes como esporádicos encuentren opciones que se adapten a sus necesidades y presupuestos.
El tren, que recorrerá 226 kilómetros de vía doble y podrá alcanzar velocidades de hasta 200 kilómetros por hora, promete una experiencia de viaje moderna, cómoda y eficiente. La puntualidad será uno de sus principales atractivos, pues, según Andrés Lajous, director general de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), los pasajeros podrán conocer con exactitud la hora de llegada a su destino, eliminando la incertidumbre típica de los viajes por carretera. La construcción está a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) en coordinación con diversas dependencias y gobiernos estatales y municipales, lo que garantiza la seriedad y el alcance nacional del proyecto. Sin duda, el Tren México-Querétaro representa una apuesta por el futuro de la movilidad sustentable y eficiente en el país.





